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-Se original-

sábado, 12 de julio de 2014

La eternidad nos aguarda

Lo vi partir demasiado pronto, sostuve su mano antes de que el silencio, expectante y sepulcral, me lo arrebatara. Pasé noches en vela, aguardando lo inevitable y tratando de robarle minutos a la muerte. La intuición me había envuelto en tinieblas y me susurraba el desenlace aciago y fatal que se acercaba. Y así, una fría mañana, él se fue, sigilosamente hacia lo desconocido y lo etéreo del infinito, y yo, solamente pude ahogar un grito de dolor. 
Me aferré a su recuerdo, me abracé a toda clase de banalidad humana que me lo pudiera traer de vuelta, pero el vacío era tan vasto como inextricable que se iba expandiendo y me consumía por dentro. 
Creo que al paso de todas esas noches, sin aquellas impolutas estrellas, las densas nubes cubrieron el cielo con tonos grisáceos, o quizás, mi propio mar, tempestuoso e irascible, me impidió vislumbrar lo que buscaba, y me fundí con el universo, a lo finitamente infinito y al todo y a la ubicuidad más allá del horizonte. Te busqué más allá de cualquier existencia terrenal, a través del velo, y en cada estrella, y guardé para mi cada palabra dicha, tu gesto inigualable, la sonrisa única. 
Así, la evanescencia del tiempo nunca apagará el fulgor del camino que recorrimos juntos. La eternidad nos aguarda. 
                                                       
       By Pandora: Rest In Peace my friend. 


"La muerte no es más que un viaje, semejante al que realizan dos amigos al separarse para atravesar los mares. Como aún se necesitan, ellos siguen viviendo el uno en el otro y se aman en una realidad omnipresente. En dicho divino espejo se ven cara a cara, y su conversación fluye con pureza y libertad. Tal es el consuelo de los amigos: aunque se diga que han muerto, su amistad y su compañía no desaparecen, porque éstas son inmortales."                                                                                                                                                   -William Penn-. 

domingo, 16 de marzo de 2014

Una noche al compás de un tango

Se sienta a su lado y aguarda, escucha la música pero no la siente. Voltea a su lado y entonces la ve, la observa detenidamente sin ningún temor a que ella se dé cuenta, pero de algún modo no lo hace. Espera, pero nada sucede. La curiosidad crece dentro de él y se torna casi insoportable, entonces toca su hombro y llama su atención.
-Hola- pronuncia él y entonces puede observar de frente a aquella hermosa joven, sonriente y frágil, y aquellos largos rizos que caen a lo largo de su delgada silueta.
-Hola-responde dulcemente ella. Él tarda en percatarse y siente una culpabilidad atroz cuando lo hace, ella no ve. Piensa en marcharse, pero algo lo retiene y el no lucha por liberarse. Ella aguarda por un momento, pero luego vuelve a perderse con el sonido de la música.
-Quisiera mostrarte algo- dice él repentinamente como si supiera que era algo que debería hacer. Ella voltea nuevamente, un poco consternada.
-No sé si te has dado cuenta, pero yo…- logra decir ella un poco avergonzada.
-Lo sé, pero te voy a mostrar una nueva forma de sentir el mundo-. Dijo él dulcemente,  con la mirada pérdida en la multitud de aquel lugar, buscando su punto de inicio para su historia y de pronto sabe por dónde empezar.
-Bien- dice ella con una sonrisa dibujada en su delicado rostro y espera. Ambos esperan, y la música comienza, el tango empieza a inundar con sus notas características el centro de la ciudad, la gente se acerca para observar a las parejas dejándose seducir por aquella danza mortal.
-“La multitud se torna alrededor de ellos, aquellos danzantes frente a nosotros- comienza a narrar él para ella mientras todo acontece a su alrededor y continua sin detenerse.- Sus cuerpos se mueven con cada nota, la música ha seducido sus sentidos y ellos no dejan de bailar, él posa sus manos sobre la cintura de aquella bella joven y ella se deja envolver.  Sus movimientos son ágiles, precisos, emanan belleza con cada paso, pasión en todos los sentidos, pero hay algo más, algo que los demás no ven, es una pareja, una pareja que coexiste más allá del baile. Ella lleva un vestido negro que se ajusta a su silueta y tiene una larga cabellera que cae a lo largo de su cuerpo, como el tuyo- él sonríe y nota el leve sonrojo de ella sobre sus suaves mejillas.-  Ellos bailan para sí, no para el público y a pesar de que hay más parejas bailando, todo mundo los observa a ellos, demuestran la esencia del tango, sabes, ellos hacen el amor en la pista.- para por un instante y observa su rostro, sabe que se ha perdido en la historia, sigue sonriente, incluso parece feliz y continua antes de que se dé cuenta de que ha parado.- De pronto, la música se detiene por un momento como si llegara al clímax y ellos se detienen inconscientemente, agitados, tratando de sincronizar sus respiraciones,  lo que parece ínfimo se prolonga y la música continua, pero ellos permanecen inmóviles, ajenos a la realidad, aguardando pacientemente, son el desenlace. Ambos se miran, parece que comunican algo más que una simple mirada, como si sus almas hablarán en un lenguaje secreto, eso que le llaman amor. Sus rostros se acercan y sus labios se tocan, esperan y sucumben ante el deseo. La pasión se desborda en aquel beso, pero él la trata con delicadeza. Los límites se pierden, imposible separar dos almas que han estado unidas siempre”- puntualiza él, creando una historia que ella pudiera ver.
Ella se ríe, es el sonido más celestial que él jamás había escuchado, era dulce, pero sobre todo real. Ella desprende una cubierta pero él no teme abrirse ante ella.
-¿Qué pasa?- pregunta él, uniéndose a su melódica risa.
Suspira por un momento y responde, -Eres muy bueno narrando historias, deberías escribir sabes, ¿alguna vez lo habías pensado?, si, seguro que sí, los talentos son imposibles de ignorar sobre todo cuando sientes amor por ello-.puntualiza ella.
Él ríe amargamente con ese pensamiento, -Tienes una agudeza mental que podría desenmarañar el corazón de cualquiera-. 
-Posees un talento innato, me has hecho ver lo inimaginable, he podido ver a través de tus palabras y he saboreado cada una de ellas en mis pensamientos, y mi ser ha podido sentir todas aquellas sensaciones descritas, anheladas e impulsivas, ¿Qué tan factible puede ser eso?, si la escritura no es una forma de vida, entonces no sé lo que es.-sonríe ella.
-Entonces, déjame mostrarte una forma de vida.- dice él mientras extiende su mano invitándola a recorrer una noche al compás de un tango.

Ella siente su deseo de mostrarle, y sin verlo toma su mano. Ambos caminan entre la multitud, llegan al centro de la música y ahora ellos son el corazón de aquella danza pasional.

By Pandora 

viernes, 15 de noviembre de 2013

Fragmentos del alma

Y a pesar de todo le quería, me quedé a su lado en el peor momento, no lo deje sucumbir a la desesperación o la ira y sostuve su mano durante la tormenta, tratando de reavivar sus sueños.
Creo que era amor...

By Pandora

domingo, 6 de octubre de 2013

Despojo de un alma

Era curioso, cada vez que miraba atrás, él estaba ahí, siempre había estado ahí y yo, yo sólo me había dedicado a vivir en un mundo perfectamente construido para mi, pero cuándo él llegó, destruyó cada convicción, cada sueño y cada uno de los artefactos que yo había moldeado para permanecer alejada de una realidad ajena a la mía. No sé si destruyo mi orgullo o mi ego, pero ya no tenía nada.
Y así fue, dejó desnuda mi alma y me sentí vulnerable, expuesta a un mundo caótico, imposible y monotonamente cambiante en la misma dirección, incluso el viento me parecía fríamente doloroso y había dejado de observar aquellas estrellas reverberantes en aquel mar de infinitas galaxias. Dejé todo por él y me volví tan frágil, tan humana que la misma vida me parecía tan vacía. Le amé, le amé con toda la sutileza posible, de una forma en que yo misma había entregado todo, perdiendo cada uno de los pedazos que se encargaban de sostener la fragilidad de mi ser, transformando mi alma evanescente en un montón de polvo de estrellas que se fusionaban poco a poco con lo desconocido. 
Había perdido el camino, me desvié por completo, y por más que intenté regresar sobre mis pasos, siempre aparecía él y me ataba de nuevo. Él me había transformado, dejé que lo hiciera, y que construyera nuevas cosas alrededor de mí, lo hizo inconscientemente, y yo las tomé, nunca dudé, pero no me pertenecían. 
A pesar de todo, nunca dudé en amarle...

By Pandora

jueves, 11 de julio de 2013

Al filo de una palabra

Y en un suspiro que le pareció eterno, entreabrió lentamente sus ojos, la realidad se había tornado áspera, angustiosa y ligeramente penosa para consigo. Tocó inconscientemente su pecho y no le sorprendía el vacío que se había creado durante meses. Ese vacío emocional era el mismo que le impedía dejar vagar una lágrima por su mejilla, añoraba el amargo sabor de una tristeza disolverse en la comisura de sus labios y que le brindará alivio. 
Podía quedarse quieta durante horas, solamente divagando en pensamientos de un mundo al que ya no pertenecía. Las críticas subyacían en su inconsciente, y aunque ella tratará de ocultarlas, siempre hallaban la manera de reverberar en un fino pensamiento y destrozar la integridad que le quedaba. Y por las mañanas, volvía a levantarse sin poder sentir y fingía tener una  fortaleza, aparentemente inquebrantable, inmutable al ataque. Por las tardes, se hundía en la almohada y ahogaba esos gritos que perturbaban el alma, y por las noches, cuando la luna se dejaba entrever en un cielo nublado, fingía que podía llorar bajo el cobijo de las estrellas y volvía a enterrar todo aquello que la dañaba en el fondo, cómo si fuera la última vez en que las palabras pudieran herirla de tal forma que lentamente rasgaran su alma vulnerable. Pero se engañaba, sabía que en unas horas, cuando despertara, volverían a agolparse en su mente para atormentarla, y entonces, el ciclo se repetía.
De alguna forma, sabía que tenía que perdonarse, y nunca dejar que pensamientos ajenos a sus convicciones destruyeran el camino que ella pretendía forjar. Tenía que alejarse de ellos, olvidando lo que sus palabras causaban en ella y nunca mirar atrás, dejando que solamente ella fuera la guía de ese camino, el suyo. 

"Sometimes you'll find many people who's gonna tell you, you're not enough, a word is enough to disturb you, but if you believe in yourself, that gives you strenght to pursue what you want, no matter the criticism"

By Pandora

miércoles, 27 de marzo de 2013

Más que un sueño, una realidad

Hace mucho tiempo tuve un sueño, un sueño incluso más grande que aquel universo que yo soñaba con tocar. Le daba tantas vueltas en mi mente que a veces me costaba trabajo hilvanar mis pensamientos y asentarlo a la realidad. En ocasiones pensé acariciarlo y traté de sujetarlo fuertemente, pero cada vez que me parecía haberlo logrado, se volvía a escapar de entre mis manos y se balanceaba nuevamente frente a mi. A veces lo observaba en el silencio, buscaba caminos más fáciles para alcanzarlo, pero nunca era suficiente. Creí incluso perder la fe, eran momentos que me tentaban a dar la media vuelta y dejarlo sumirse en la bruma de mis pensamientos más profundos, silenciados por la decepción y la amargura, pero seguía ahí, con una fuerza inquebrantable que a veces me parecía desconocida y sin embargo alentaba a mi espíritu a continuar.
Recuerdo que fue un largo trayecto, difícil, y cuando yo creía que al fin había escampado, las nubes volvían a invadir el cielo con esos tonos grisáceos, enmascarando mi cordura, incluso los sonidos de la lluvia me traían voces que ahora me son distantes, voces que me anunciaban mi fracaso, pero de alguna manera era inmune a esos pensamientos infames. 
Y después de todo, el día que por fin conquiste aquel sueño, me di cuenta que ni el sol más brillante podía contrastar con la sonrisa enmarcada en mi rostro.

Sometimes it can be hard to get what you want, but if you keep trusting yourself no matter what, you'll finally get it. 

By Pandora

miércoles, 30 de enero de 2013

El rostro de la pobreza

Vió que su madre volvía a tomar esa manía, la ansiedad había regresado, aunque la verdad, oculta, siempre se había mantenido presente. 
Volvió a mirar las monedas entre sus manos, quería llorar, pero no se lo permitió, tenía que mostrarse fuerte, no podía permitir que su madre la viera así. Por un momento quiso quedarse ahí, aguardar la muerte lenta y sucumbir al olvido de una vida llena de carencias. Su semblante se estaba viendo afectado, poco a poco se moldeaba con la preocupación y una furia contra el vacío, sus pensamientos se disolvían y apenas podía vislumbrar algún fragmento del presente pero no dejo que ella lo notara. Entonces volvió a contar cada una de las monedas que tenía en sus manos, sabía que ni siquiera era suficiente para sobrevivir ese día. Su madre seguía sentada con esa angustiosa mirada en su rostro, mordiéndose las uñas. 
-¡Basta!- gritó a su madre. -Deja de preocuparte, vayamos a conseguir algo de comer-dijo con toda la convicción que le quedaba. 
La madre no espetó nada y se levantó inmediatamente. Ambas salieron de aquella pequeña casa sin decir nada,  aventurándose al mundo por un poco de alimento.
La única opción que tenía era aquellos ahorros que guardaba, ahorros que se consumían una y otra vez con el tic tac del tiempo, que la apresuraba y de repente, casi sin darse cuenta, nada, no había nada. 
Así era su vida, ella soñaba con salir de ella y no volver a regresar a esos días oscuros, en que morir de hambre podía ser su única realidad.



By Pandora

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